martes, 31 de diciembre de 2013

jueves, 26 de diciembre de 2013

Neuroma de Mordor

El mundo se vio obligado a destruirme
y mis manos se lanzaron hacia el fuego.
Una extraña fuerza me arrastró hacia dentro.
Un crepitar de verrugas en mis dedos.
Un elefante de cartón-piedra a punto de arder.
El dragón amarillo masticando mi ingle izquierda.
Crematorios vacíos a las afueras de la ciudad
esperando domingueros inexpertos.
Un frío dejado de la mano de Dios
llegando a la zona perineal del infierno.
Disney apto para consumir debido a un corte de luz.
Una lesión en la porción timpática floreciendo
del esternocleidomastoideo.
Paul Celan comprando la Cabalgata de las Valkirias
en una tienda de comida china.
Médula de oso como dieta incendiaria
para una tendinitis provocada por Helena de Troya.
La chica que creyó que iba a ser violada
denunciándome por falta de ganas.
Una banda de antipsicóticos atracándome
a punta de cordura, atravesándome el metatarso.
Caravanas de enomaníacos manifestándose en mis hombros
contra la ingesta de antiinflamatorios.
La comunidad hindú uniéndose a ellos
en “La marcha del azúcar.”
No puedo avanzar.
Hay hombres armados dentro de mi cabeza
y disparan a mis pies.
Un gatito me acompaña en la travesía del puente de madera
cruzándose en mi camino,
pegándose a mis zapatos.
Consigo deshacerme de él al llegar a un parque.
“Los niños llorones” me odian.
Sólo me quedan los ojos.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Oda

Este día que nos deja.
Un insulto a la vida.
Una oda a la tristeza.
Esta dormida esperanza
que se despierta por nada.
Estas ganas de estar vivo
sin querer salir de casa.
Esta insaciable pereza
que no perece ni harta.
Esta semana pasada
que pasó de madrugada.
Este renacer tardío.
Esta soledad soleada
que se enciende y se apaga
con el interruptor de la lámpara.
Una taza, una cuchara.
Una botella de agua.
Este desorden sombrío.
Esta voraz desgana.
Este querer decirlo
sin soltar ni una palabra.
Este continuo absentismo.
Esta página que pasa.
Este libro que no acaba.
Este leve escalofrío
que se pierde entre la lana
y la lana en una sombra
sobre una montaña de ropa
en la pared, un abismo.

domingo, 10 de noviembre de 2013

martes, 5 de noviembre de 2013

Juliaca

Malnació Dios al romper el cielo
el sol aborígen.
Maraña insalubre de jaimas.
El altiplano se viste de fiesta.
Traga-liendres, chupa-muelas...
Gosín Antuña paga una furcia
a las tres del mediodía.
Mi papa rellena está fría
y hay gatos colgados de un poste.
Los niños lanzan piedras.
Algunos aciertan.
La ciudad calcetera arropa a sus moscas
en el carnaval de la Pachamama.
Un sonido de óxido
retumba del campanario.
Las chamacas hacen ochos e infinitos
con su ombligo.
Tierra que bombea.
Pum, pum pum...
En la meseta del Collao
se divide el precio del asco
sobre una alfombra de mugre.
Amor, mucho amor.
Una ambulancia que no arranca.
Alguien a punto de morir.
Pucho lava su cuchillo
pensando en echar un trago.
Hullaqa se refleja en la charca,
es demasiado fea.
Y la sangre se extiende
hasta el río Maravillas.

martes, 15 de octubre de 2013

Aspiración a un sí

No sé porqué.
Hacer cosas sin pensar
no es hacerlo siempre mal.
Un impulso.
Una forma diferente
de actuar.
No sé porqué lo he hecho.
He arrancado el Siddharta
del estante de los libros olvidados.
Y dos polillas se escapan
balanceándose entre el polvo.
El réquiem de Fauré sonando
como música carnática
en el primer raga de otoño.
Y mi próxima intuición
será intentarlo.

martes, 24 de septiembre de 2013

Ingravidez

Desde la ingravidez
de este cielo anestesiado.
Desde la ingravidez
de un mundo
que ya ha claudicado.
Desde la ingravidez
de nuestro último adiós.
Desde la insensatez
de no querer olvidarte otra vez.

Parece innecesaria
esta necesidad
que necesito
como los mares
la ingravidez
del infinito.

Te quiero como un gato ama la infidelidad.
Te quiero como un peso pluma sin posibilidad.

La ingravidez de nuestro amor a veces pesa.
La pequeñez del corazón de las promesas...

Este desesperar.
Este saber que no hay remedio.
Este deambular por la vida.
Este intermedio.
Este atisbo de vejez
del presente al sonreír.
Esta desnuda ingravidez
que me trae tu nombre otra vez.

Te quiero de esta forma tan rara de querer.
Te quiero por tus ojos que siempre me obligan a volver.

No pediré ya nada
que pueda conseguir.
Tan sólo el asombro
distraído de vivir.

La ingravidez de nuestro amor a veces pesa.
Y esta embriaguez de eternidad sobre la mesa...




Diego Vasallo


miércoles, 18 de septiembre de 2013

KRYPTON HIRES PLUMBERS

1.

Un jubilado se coloca con tetracepam
mientras observa una obra abandonada.

2.

15-Mil muertos de hambre estallan
todos los tontómetros de la farmacia de una plaza
ante un reloj en horas bajas.

3.

Un enterrador ofrece caramelos
en la puerta de un colegio electoral.

4.

A una tarotista se le caen todas las cartas al suelo
e improvisa un mal augurio

5.

Un estudiante de telecomunicación
reparte propaganda en blanco
frente a una plaza de toros clausurada.

6.

Un viandante vuelve a cruzar
por debajo de una escalera
para deshacer el maleficio
con el temor de haberlo multiplicado por dos.

7.

En el barrio residencial suena un teléfono
y comienzan los gritos.
Todos lo saben:
Garnier la engaña con La Roche
y en un arrebato de celos
Púrpura Schamberg destrozará el tocador
quedando electrocutada.

jueves, 5 de septiembre de 2013

El teatro de la vida

Vamos fingiendo hasta el final el drama,
sólo que ahí morimos... y no es farsa.
¿Qué es nuestra vida? Farsa de tablado.
Nuestra alegría, fanfarria de interludio.
El vientre maternal, un camerino
en el que nos aprestamos a la escena.
El cielo, espectador grave y certero
que acalla al figurante sin talento.
La tumba que entre sombras nos retiene
es el telón que cae al fin del acto.
No es ninguna broma.
Sólo morimos en serio.


Sir Walter Raleigh








No volveré a ser joven 
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
- como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella, quería
y marcharme entre aplausos
envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.


Jaime Gil de Biedma

viernes, 9 de agosto de 2013

Estoy cansado

Unas veces
es el mundo que no me pertenece
y otras, siento
que yo no pertenezco al mundo.
Algo se alimenta con mi hambre,
las lágrimas se desbordan de mi tiempo.
Y estoy cansado,
sí, estoy cansado.

Rostros fríos en la calle,
estatuas heladas, de aire
pasan por delante
a la vez que pasa el suelo
por mis zapatos y el tedio...
Estoy cansado,
sí, estoy cansado.

Hasta aquí, basta.
¿Por qué me he quedado tan solo?
¿Por qué todo lo que viene
se marcha?

Nadie sabe nada, de repente.
Así que empiezo de nuevo
con una sonrisa en mi cara
ocultando este vacío
que me hace transparente.
Y estoy cansado,
estoy cansado.

A veces es necesario parar.
De vez en cuando me pregunto:
¿Por qué me he quedado tan solo?
¿Por qué todo lo que viene se va?




Phil Ochs. (I'm tired)



martes, 6 de agosto de 2013

Todo o nada

Un visillo roto, un golpe en la pared
toda la tristeza que una vida puede contener.
Entre todo o nada, no elegimos nada
y ahora la apatía ha ganado sola la batalla.
Se acuesta a mi lado, ni una mirada breve
juro que no haré ni un esfuerzo más
y sin embargo se mueve...
y sin embargo se mueve...

Hacer el idiota por no enloquecer
y luego hacerse el loco por no cometer otra idiotez.
Hoy miré en el metro las caras de la gente
y todas me decían que esta vez no iba a ser diferente.
Como un árbol marchito que hace días no bebe
así mismo ahora me siento yo
y sin embargo se mueve...
y sin embargo se mueve...

No aceptando nada, hoy lo soporto todo
es difícil avanzar cuando estás hasta el cuello de lodo.
Llegas del trabajo y buscas algo que decir
sólo una pregunta: ¿Pero qué quieres, qué quieres de mí?
El que algo recibe, siempre algo debe
nuestra deuda ya se puede cancelar
y sin embargo se mueve...
y sin embargo se mueve...

Hay algo en sus labios, me mira y no se atreve
yo ya no puedo hacer ni un esfuerzo más
y sin embargo se mueve...
y sin embargo se mueve... 




Nacho Vegas. (Homenaje musicado al cine de Mike Leigh.)


jueves, 25 de julio de 2013

El peor momento del año

Ese momento
ahorcará el resto de mis días
porque un pedazo de mi sombra
se quedó enganchada
en la esquina de tu calle.
Trece de junio, el universo y 2013
y todo
se interrumpió en un sueño
cuando el ruido de una persiana
quebró el silencio de las doce.
Yo levanté la cabeza
en esa tonta inercia de buscarte
por muy claro que tuviera
que no iba a volver a verte
(más claro que la certeza
que no existen los fantasmas
que no hay retorno al pasado
ni versos desencajados
ni más cielos en cólera.)
Al bajar la mirada
ahí estabas,
sujetando una bicicleta
caminando hacia mí,
atravesando la noche.
Yo aspiré tan hondo
que el aire se quedó sin oxígeno
y el destino sin respuesta.
Sólo pudimos mirarnos
y en aquel momento tan triste
nuestras sombras se rozaron.
Yo acuchillé al destino
sin esconder el cadáver
huyendo de una señal,
un atisbo insoportable;
con las ganas que tenía yo de hablarte..
Todos los días paso
recordando aquella noche
imaginando encontrarte
y maldiciendo a los astros.
Trece de junio, el universo y la suerte.
Allí, por fortuna
el peor momento del año
fue el mejor de todos los tiempos
(de los últimos tiempos
y de los próximos años.)





 

martes, 23 de julio de 2013

Vecina borracha

Ascensor ocupado por mudanza,
historia de una escalera
y una frase en la tiniebla:
-No habrá sal para los malvados
(El silogismo del día)
Y al séptimo peldaño encontré sus ojos
en mi 33 cumpleaños o 34...
- Me llamo Teresa y si me doy prisa
llegaré antes de y media.
-¿A dónde?
-A donde tú quieras.
Me quedé pensando...
-Son y media- dijo ella
-Ya está claro, es y media.
-¿A tu lado o en el mío?
Y así fue como maté
a un pájaro en dos tiros.
-Antes de que se acabe el azúcar
ya nos habremos tocado.
-¿Al timbre o en otro lado?
-Un poco más hacia abajo...
-¿Ahí?- y me soltó una patada
en todas las partes duras...
-Me tiendes una alfombra
para llegar hasta ti, llena de arrugas
para que en el camino me tropiece.
-Eres gracioso..
-Qué va, sólo me lo hago.
-¿Tú solo?
-Después de tanto soñar
esas manchas de humedad
que mi sábana no cubre...
-¿Y tampoco se hace cargo
el seguro del hogar?
-Tú y yo haremos buenas migas extremeñas...
-¿Los domingos de cuaresma?
-Con todas las consecuencias...
Y después de algunos miércoles de ceniza
a timbrazo limpio, volviendo a deshoras...
las arenas movedizas
se tragaron a las plantas carnívoras
y lo que empezó siendo
un secreto a voces
acabó en una mentira a gritos.
-¿Quieres soltar de una vez
lo que creo que estás a punto de callarte?
Siempre tuvo la tensión un poco alta,
como el ego.
-A mí no me hagas chantaje..
-¡No me miente ni Dios!
-Conseguirás que me largue...
-¡Haz lo que quieras!
-Gracias, eso iba a hacer
-¡Que te jodan! ¡que ya estorbas!
-Cómprate un arma que te extinga
-¡Cómpramela tú, payaso!
-Para lo poco que vales
cuestas demasiado.
-¡No quiero saber nada de nadie!
-Pues ya puedes empezar por mí
Y de su boca salió mierda
y de mi boca FIN.

viernes, 28 de junio de 2013

The highwayman (El asaltante)


Primera Parte

I
El viento era un torrente de oscuridad 

entre los racheados árboles,
la luna, un galeón fantasmagórico 

zarandeado en mares nubosos,
la carretera, una cinta de luz lunar 

sobre el páramo púrpura,
y el asaltante venía cabalgando...
cabalgando... cabalgando...
el asaltante llegó cabalgando 

hasta la vieja puerta de la posada.

II
Llevaba sobre la frente un bicornio francés,

una lazada de encaje bajo el mentón,
un abrigo de terciopelo granate 

y calzones de gamuza canela,
todo ajustado sin arruga alguna

¡las botas altas hasta el muslo!
Y cabalgaba con un rutilar de joyas,
la culata de su pistola, un rutilar
la empuñadura de su estoque,
un rutilar, bajo el ciejo enjoyado.

III
Sobre los adoquines chacoloteó 

y resonó en el oscuro patio de la posada,
y repiqueteó con su fusta en los postigos

pero todo estaba cerrado y trancado.
Silbó una melodía hacia la ventana
a quien debería estar ahí esperando:
a la hija de ojos negros del dueño,
Bess, la hija del dueño,
trenzaba un nudo de amor rojo oscuro 

en su largo y negro cabello.

IV
Y en el oscuro y viejo patio de la posada 

un portillo del establo chirrió
donde Tim el guadarnés escuchaba 

con su rostro blanco y afilado.
Sus ojos eran pozos de locura, 

su pelo como heno mohoso,
él amaba a la hija del dueño,
a la hija de labios rojos del dueño,
y mudo como un perro escuchaba 

y oyó al ladrón decir:

V
“Un beso, maja mía, corazón, 

ando tras un trofeo esta noche
pero estaré de vuelta con el oro amarillo 

antes de la luz del alba.
Sabes, andan pisándome los talones sin descanso, 

me persiguen todo el día, si recorrieran mis pasos...
entonces espérame a la luz de la luna,
vela por mí a la luz de la luna,
vendré a por ti bajo la luz de la luna, 

aunque el Infierno bloquee el camino.”

VI
Él se elevó sobre los estribos, 

apenas podía alcanzar la mano de ella,
¡pero ella soltó el cabello sobre el marco de la ventana!
La cara de él ardía como una antorcha
cuando la negra cascada de perfume 

se deslizaba sobre su pecho
y besó sus ondas a la luz de la luna.
(¡Oh, dulces, negras ondas a la luz de la luna!)
Entonces tiró de las riendas a la luz de la luna,
y se marchó galopando hacia el poniente. 

 Segunda Parte
  
I
Él no llegó a la aurora, no llegó al mediodía
y al rojizo atardecer, antes del nacimiento lunar,
cuando la carretera era una cinta gitana, 

serpenteando el páramo púrpura,
una compañía de casacas rojas venía cabalgando...
cabalgando... cabalgando...
los hombres del rey Jorge llegaron cabalgando,
hasta la vieja puerta de la posada.

II
No dijeron una palabra al dueño

aunque sí bebieron de su cerveza,
y amordazaron a su hija y la ataron 

a la pata de su estrecha cama,
dos de ellos se arrodillaron 

junto al marco de su ventana,
¡con mosquetes a su lado!
Había muerte en cada ventana
e infierno en una ventana oscura
para que Bess pudiera ver, a través de su marco, 

la carretera que el recorrería.

III
Ellos la habían atado en posición firme, 

entre risitas y bromas;
al lado de ella habían sujetado un mosquete 

¡con el cañón bajo su pecho!
“Ahora, ¡vela cuidadosamente!” y la besaron.
Ella oyó al muerto decir:
“Búscame a la luz de la luna;
vela por mí a la luz de la luna;
¡vendré a ti bajo la luz de la luna, 

aunque el Infierno bloquee el camino!”

IV
Ella retorció las manos a su espalda; 

¡pero todos los nudos estaban bien firmes!
Contorsionó las manos 

hasta que sus dedos no estuvieron húmedos 
de sudor o sangre
Se estiraban y tensaban en la oscuridad

y las horas se arrastraban como años,
hasta que entonces, al filo de la medianoche,
exactamente, al filo de la medianoche,
¡la punta de un dedo lo tocó! 

¡Al menos el gatillo era suyo!

V
La punta de un dedo lo tocó 

¡ya no se esforzó por el resto!
En vela, ella se mantuvo firme 

con el cañón bajo su pecho,
no se arriesgaría a que la oyeran, 

no se esforzaría otra vez
porque la carretera estaba al descubierto 

bajo la luz de la luna,
despejada y al descubierto bajo la luz de la luna
y la sangre de sus venas a la luz de la luna 

latía con fuerza por refrenar su amor.

VI
¡Troc-troc; troc-troc! ¿Lo habrán oído? 

Los cascos del caballo sonando claramente
troc-troc; troc-troc, ¿a lo lejos? 

¿Estarán sordos que no le han oído?
Por la cinta de luz bajo la luna, 

sobre la cima de la colina,
¡el salteador venía cabalgando,
cabalgando, cabalgando!
¡Los casacas rojas miraron sus fusiles! 

Ella se mantuvo, firme y en silencio!

VII
¡Troc-troc, en el helado silencio! 

¡Troc-troc, en la resplandeciente noche!
¡Él se acercaba más y más! 

¡La cara de ella era como una luz!
Los ojos de ella se ensancharon por un instante
tomó aire profundamente una última vez,
y movió el dedo a la luz de la luna,
su mosquete hizo añicos la luz de la luna,
destrozó su pecho a la luz de la luna y le avisó a él... 

con su muerte.

VIII
Él se volvió, espoleó hacia el poniente 

¡no sabía quien estaba inclinada, 
con su cabeza sobre el mosquete, 
empapada con su propia sangre roja!
No hasta que al alba lo oyó

-su cara se puso gris al oírlo-
como Bess, la hija del dueño,
la hija de ojos negros del dueño,
había velado por su amor a la luz de luna 

y allí había muerto en la oscuridad.

IX
¡Retornó, espoleando como un loco, 

gritando una maldición al aire,
con la blanca carretera humeando tras de sí 

y su estoque blandiendo en alto!
Rojo sangre eran sus espuelas 

bajo el mediodía brillante;
rojo vino, su abrigo de terciopelo,
cuando lo mataron de un tiro en el camino,
abatido como un perro en el camino,
y yace sobre su sangre en el camino 

con la lazada de encaje en su garganta.

X
Y aún hoy, dicen, de una noche de invierno, 

cuando el viento está en los árboles,
cuando la luna es un galeón fantasmagórico 

zarandeado en mares nubosos,
cuando la carretera es un cinta de luz lunar 

sobre el páramo púrpura,
un salteador llega cabalgando...
cabalgando... cabalgando...
un salteador llega cabalgando 

hasta la vieja puerta de la posada.

XI
Sobre los adoquines chacolotea 

y resuena en el oscuro patio de la posada,
y repiquetea con su fusta en los postigos 

pero todo está cerrado y trancado.
Silba una melodía hacia la ventana 

a quien debería estar ahí esperando
sólo a la hija de ojos negros del dueño,
Bess, la hija del dueño,
trenzando un nudo de amor rojo oscuro 

en su largo y negro cabello.



Alfred Noyes






miércoles, 26 de junio de 2013

Sentinas de sentimientos

Me fumo un cigarro,
esperando verlos ir
uno a uno
de la mano.
Los vi nacer en la ilusión
y crecer en la amargura,
ahora mueren con mi obra
escapando de mi sombra,
resbalando en su textura
de latidos y penumbra.

Se marcharán,
se marcharán al mar
en cenizas de deseo
por la borda de un buque fantasma
y alimentarán al océano
de lágrimas
y a los peces de escamas.
Y hallarás
lo que quede de ellos
bajo una roca escarpada
con cicatrices de lava
que aún arderá bajo el agua.
(La mediocridad latente
del vacío existencial
que se estremece
en mis entrañas.)

O en un atisbo siniestro
que el viento
traiga un aroma,
los podrás encontrar
en una fosa común
de difuntos sentimientos
y derrotas.
Difuntos y eternos,
poemas que fueron mi vida
ahora sólo son recuerdos.
Hasta siempre
y hasta nunca.
Hasta el énfasis del eco. 





viernes, 14 de junio de 2013

Dádivas a un loco

Tus estrepitosas "hazañas"
que alteraban a la mayoría
a mí me hacían sonreír.
Tus locuras endiabladas,
tu desprecio por el orden,
tus manías persecutorias
hacia ti,
tus públicas fechorías,
tus ardides para el robo de un papel,
tus controvertidas frases,
tus hiperbólicas risas,
tu provocación continua,
tu tridimensional firma,
tu maravillosa sonrisa...

¡Qué años más bellos!
y qué podrido está todo aquello.
Ahora el loco soy yo.
Tú me evitas.
Sácame los ojos, te lo ruego
¡pero habla!
Descerebrado y obsesivo
sólo por intentar buscar
la explicación
de porqué me evitas
y evitarás
hasta el trazo de tus huellas
a mi tumba. 




jueves, 6 de junio de 2013

Colecciono sabotajes

Como río cruel
amenazo inundación
seremos fango
es tan ridículo, es tan ridículo...
Piensa, capital del error
si pegas bajo
cúbrete rápido, cúbrete rápido y...
no más sabotajes
si me quieres, bien
sino, me voy
NO MÁS SABOTAJES
si “ni bien ni mal”...
déjame dormir y largarme.


Haz que quien te quiere a medias cambie...
Si puedes...
Haz que quien te quiere a medias cambie...
inténtalo
Haz que quien te quiere a medias cambie...
ya verás...
Haz que quien te quiere a medias cambie...
aunque sea por probar...
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Nunca
Haz que quien te quiere a medias cambie...
reconocerás
Haz que quien te quiere a medias cambie...
nada
Haz que quien te quiere a medias cambie...
de Nada.


No sé cómo fue
ni porqué nos arrastró
arriesgamos tanto...
fuimos imbéciles, fuimos imbéciles...
Piensa, capital del error
si quieres algo
ámalo y trágalo
ámalo, trágalo
y no más sabotajes
si me quieres, bien
sino, me voy
NO MÁS SABOTAJES
si “ni bien ni mal”...
déjame dormir y largarme.


Haz que quien te quiere a medias cambie...
No cambies (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
No cambies, no (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Inténtalo...(Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
No cambiarás nunca (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
No podrás (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Y se que tú (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
nunca (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
reconocerás (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
nada de Nada. (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Nada. (Da igual)


Tú me quieres a medias
yo no sé medio amar...
Nunca, no
y ahora dime qué hago
No sabes nada...
con la otra mitad.
NADA
Tú me quieres a medias
NADA
yo no sé medio amar...
NADA
y ahora dime quá hago
NADA
con la otra mitad.
NADA


Tú me quieres a medias
yo no sé medio amar...
y ahora dime qué hago
con la otra mitad...

(Da igual...)



 Julio de la Rosa









lunes, 3 de junio de 2013

Nada que hacer

Hay personas
que opinan
que el poema se parece
a un chiste.
Otros, sin embargo, consideran
que es más que nada un acto
de inteligencia.
Yo lo que creo es que la mayoría
de las ocasiones
se asemeja mucho
a la vida.
Ya lo veis.
Un chiste tonto.
O peor:
de mal gusto.



Roger Wolfe





martes, 21 de mayo de 2013

El dragón amarillo

Huyendo de la zona de confort
irrumpe en el Valencia Caballo
a falta de una ecografía.
El murmullo de la prisa
revolotea en su espalda.
Las nubes de evolución
le señalan el camino
hasta una sociedad de tetra-brick
completamente aplastada.
Camina hasta un campo de ácidos
y viaja hasta Colima, Veracruz
Michoacán y Chiapas.
Abre una maleta
y calcula toneladas.
Decidió comerse el mundo
y se vomita las ganas
encima de la corbata.
Un dolor abdominal
le precipita a pensar
que no volverá a montar
en los rodeos terrenales.
Se plantea el precipicio.
No cesará la mancha.
La zona de pánico.
El área contaminada.
La difusión de los daños
hasta el núcleo de los siglos.
Algo que se extiende
a lo largo de la hectárea.
Tendrá que convivir con ello
o morir sin combatirlo.
Lo que no era tan normal
se empieza a normalizar
en una terrible plaga.
Es el dragón amarillo.

sábado, 4 de mayo de 2013

Es hora de hablar

Es hora de hablar
de la quimera de otra vida
de lo que no supimos expresar
del trapecio que ante la nada oscila
de tragedias y triunfos
que duran un segundo
de alterar el destino
y de la fábrica de hielo del olvido.

Es hora de hablar
de las cosas rotas que no puedo arreglar
de que este humor no tiene que ver contigo
que hace tiempo que nada acabar consigo
que la fama es el opio del triunfador
y más vale suerte que talento
y me basta este momento
como una revelación.

Es hora de hablar
de las voces de los hombres y su engaño
de la verdad como forma de violencia
del dolor y de la inocencia
del infinito entre tus brazos
y de los límites de mi cuerpo
y el regateo de mi ficción
pura ficción.

Es hora de hablar
de la culpa y la madre del castigo
de hacerse viejo entre tus enemigos
del lento proceso de derrumbe
y que nunca hablamos de lo que hay que hablar
de secuencias de presagios que se cumplen
y que quiero hacer muchas cosas por ti
las más posibles, las más posibles...

Es hora de hablar
de la quimera de otra vida.




                ¿Quién teme a Virginia Woolf? 1966. Mike Nichols

miércoles, 17 de abril de 2013

Los sabios idiotas

Llegar a la estación
y verte saltar desde el mismo andén.
Noches más largas que
la muralla china
y más duras también.
Entrar y salir de Nazaret
a toda hostia en un Seat León.
Ir bordeando el mar...
Tú ibas cantando aquella canción...
pero en aquel sol eran tantas las cosas
que nos unían
en aquellos días...

Sentarnos a esperar
en una acera
a que vuelva Julián
y un policía que
se cree Sonny Crocket
el muy subnormal.
Una nube en torno a ti
pero esa "carina" tan llena de paz.
Un lugar que me selló
en el que hacen la mejor fideuà
de todo el país.
Tantas eran las cosas
que nos unían
en aquellos días...

Y ahora tener que comprender
que el tiempo tiende
a corroer
todo lo que toca
y que hay que elegir
entre el final o el "después de."
Y veo tantos planes que
nos quedaron por realizar
que hoy juro
que no voy a hacer
nuevos proyectos
no, ni uno sólo más.
Pero hay una luz
y es que eran tantas las cosas
que nos unían
en aquellos días...

Y tantas que nos llevaron
por separado
hacia estos otros días... 


Los sabios idiotas (Nacho Vegas)



viernes, 22 de marzo de 2013

El infierno prometido

Sepa Usted
que ya he cruzado el infierno
que ya es 22 de Marzo
y que los tiempos van mejorando
que nada fue un sueño
y que todo esto
fue por algo.

Su Satánica Majestad
hoy me acoge
en la Orden Hermética
del Amanecer Dorado.

Buenos días nos dé Dios.
Buenas noches el Diablo.

Una palabra desencadenó la tormenta
y empezaron a llover ideas:
Mover el culo.
Sentar la cabeza.
Romper el hielo.
Batir las alas.
Quemar el cielo.
Fundir el miedo
con la venganza.

Sepa Usted
que estoy a salvo
que su Reino se ha apagado el 19
y he aprendido a ser malvado
si de aquellos lodos estos barros
haré de éstos
mi legado.

Su Satánica Majestad
cumplió la promesa.
El infierno prometido
cuelga de mis ojeras.

Buenos días nos dé Dios.
Buenas noches el Diablo.

Una palabra bastará para matarte
y no hay mal que por bien no venga
si lo que viene me deja
sentar el culo y mover la cabeza.
No más ideas.
No más propuestas.
Voy a echarme una siesta
tan larga que dure un año
hasta la próxima hoguera
que el infierno siempre espera.

Buenos días nos dé Dios.
Buenas noches, su Excelencia.

jueves, 21 de marzo de 2013

Ahora que esto se acaba

Ahora que esto se acaba
como la última calada de un cigarro
de esos que tanto fumabas
me siento viejo y agotado
pero no hay lamentos que valgan
para la enfermedad del tiempo.

Enhorabuena,
que ya va siendo hora
de sentir el orgullo de haber vivido
y la felicidad.
De cómo navegamos hacia el sol
con el corazón y el alma, unidos
libres como el mar.


Ahora que esto se acaba
y siento una tenue luz en mi interior
empujando hacia afuera
me doy cuenta que no quedaban tan lejos
aquellas enseñanzas que hablaban
de convertirnos en polvo.

Y sin habernos ocultado nada
en polvo nos convertiremos
y llevaremos nuestro amor tan alto
que llegaremos a tocar el cielo
libres como el mar.

...

Como cuando navegamos hacia el sol
con el corazón y el alma, unidos
libres como el mar.


Bert Sommer (And when it's over)
video

miércoles, 6 de marzo de 2013

Porque el ser humano insiste

PORQUE EL SER HUMANO INSISTE
vuelvo a descarrilar del mundo
del mundanal mundo de la inmundicia
de los defectos del aceite
de los problemas del agua dura
de la espera que me espera en la sala o en la fila
de las colas de fanáticos de las colas
de la chica que creyó ser violada
del sexo terapéutico para lisiados del alma
de la repentina renovación repetida
de la actualización desactualizada
del valor liquidativo de las cosas
del fondo monetario internacional
del cuchillo que arrastra la mantequilla
de repetirme “más no” antes de mucho más
de los entierros low cost
del cáncer o la pubalgia
de la última comanda
de la eterna auditoría
del lacerante “matar un rato”
que te mata poco a poco de por vida.


Tocar fondo es subir de nuevo
por escaleras astrales
hasta una semana en blanco y negro
en el palacio de Ripalda
leyendo “El enigma de las criaturas extrañas”
leyendo “La leyenda de los hombres”
(un minuto de silencio)
leyendo “La leyenda de la laguna del Dorado”
observando un cuadro, anonadado
“El medio rostro de Ojalá”
en su ojo Tir Na Nog a tonos grises
y al anochecer, Maugham
“Al filo de la navaja”
y de repente...
¡Suena el mundo!
una alarma, un estruendo, un tumulto
la calma se cae por las escaleras...
Me tengo que marchar.
Algo ha quedado pendiente
pendiente de un hilo
un hilo que aún resiste.
El fino y deshilachado hilo de la vida.
PORQUE EL SER HUMANO INSISTE

martes, 26 de febrero de 2013

Pienso en ti

No paro de escuchar nuestra canción.
Me trae tantos recuerdos
de cuando estabas aquí...
de tu sonrisa y de tus carcajadas
que acababan en un beso improvisado...

Pienso en ti
pienso en ti
y pienso en ti...
y en el amor que nunca juramos...

Mis días bajo el sol terminan ya
de la misma manera en la que comenzaron
derretidos como copos de nieve
imaginándonos...

Pienso en ti
pienso en ti
y pienso en ti...

Por las calles por las que caminaba contigo
viendo ahora a otros pasar
en nuestro lugar
haciendo las cosas que solíamos hacer juntos
recordando la plenitud que sentía a tu lado...

Pienso en ti
pienso en ti
y pienso en ti...

Todos esos recuerdos me persiguen...
Y voy a escuchar otra vez
esa canción que me parte el corazón
ahora que estamos separados...

Pienso en ti
pienso en ti
y lo hago...



I think of you (Sixto Rodríguez)


domingo, 24 de febrero de 2013

Canción desesperada

Y ahora siento
que la vida
es una espina
inextirpable
que navega
por las venas
las arterias
en la sangre.

El recuerdo
es una mancha
que desciende
como un ángel
expulsado
del espacio
y del tiempo
y de la realidad.

Y el amor
es una tumba
a la que flores
lleva un tipo
muy cobarde
expulsado
del espacio
y del tiempo
y de la realidad.


Y yo creía
que tú me amabas
cada minuto
cada segundo
cada palabra
que yo escuchaba
de tus mentiras
cuando decías
que me adorabas
que no tenía
sentido el mundo
sin los dos juntos.


Y ahora siento
que la vida
es la trampa
de un abismo
inabarcable.
Que no hay lagos
ni estrellas
sólo espejos
deslumbrantes.

El recuerdo
es una mancha
corrosiva
que se expande
y que agrieta
el espacio
y el tiempo
y la realidad...

Hay poemas
que se quedan
a dormir
en cementerios
repugnantes
escapando
del espacio
y del tiempo
y de la realidad.


Y yo creía
que tú me amabas
cada minuto
cada segundo
cada palabra
que yo escuchaba
de tus mentiras
cuando decías
que me adorabas
que no tenía
sentido el mundo
sin los dos juntos.


Y ahora siento
que no vivo
más que el antes
y el después
no es más
que un verso
que repite
que ya es tarde.



jueves, 21 de febrero de 2013

Ella dijo que sí

Ella dijo que sí
él dijo también
ambos dijeron lo mismo
prácticamente a la vez.

Y una, y dos, y tres
y cuatro paredes los unen
en una misma mentira
que alguien les hizo creer
como su dogma de fe.

Huyeron despavoridos
y dieron la vuelta al mundo
buscando el mundo al revés
volviendo al mismo destino
de donde habían salido
para pintar la pared.
México lindo
no fue tan lindo
después de unos cuantos
porqués.

Y algunos años después
después de cambiar el parqué...

Ella dijo que sí
él dijo también
ambos dijeron lo mismo
exactamente lo mismo
y no se volvieron a ver.

Excepto algunos domingos.
Cada quince días al mes.

¡Vivan los novios!