martes, 28 de agosto de 2007

Lunatic pandora

Dicen que algunos perros
huelen el cáncer
y que los chinos
ven la hora
en los ojos
de los gatos.
Y los crooner,
de vez en cuando
recortan monstruos
de la luna
y los pegan
sobre paisajes
de grutas verdes,
disimulando
estar borrachos.
Ése de traje
con algunos toques de humo
y desesperación
probó una pértiga
al infierno
y se rompió
cayendo en Purgatorio II
(Valencia.)
El hombre divorciado
que nunca aparece
en retratos
del cual se evita hablar
en público
quien fue retado
a abandonar la vida
y sigue caminando
por las avenidas.
Ése por el que todas mueren
y alguna murió
una vez.

1 comentario:

Pedro (Glup) dijo...

Me gusta tu poesía desenfadada (sólo aparéntemente).
Me gusta