martes, 28 de agosto de 2007

Aplausos (ranchera croon)

Una solemne tontería
fue decir que me querías
fue decir que tus zarpazos
eran cálidos abrazos
y que me pertenecías.

Una vez en las entrañas
de aquel teatro sin gradas
con tu vestido de cuerdas
subida en un dromedario
conquistaste mis aplausos.

Amaneció aquel día
una grisácea lluvia
de cemento en mis cristales
de ese hotel que se erguía
entre las ruinas del pueblo
se apuntalaban los sueños
supe que te encontraría.

Tracioné a una delincuente
que quería darme suerte
le prometí una canción
y acabé robando a oscuras
con una mujer mayor
al final de aquel vagón
una botella de whisky.

Era mi octavo concierto
en "La gira del Señor"
todo iba a suceder
y yo no sabía ni un poco.
Me abroché las botas negras
caminé hasta la estación
encendí un cigarro,
quién sabe donde estarías...
y fue cuando comenzó.

1 comentario:

Mirada dijo...

Me gusta leerte.
Muchas gracias por tus palabras tan acertadas y cercanas.
Un beso