viernes, 7 de septiembre de 2007

Y que me quemen

Que mis pulmones se evaporen con el humo
Que mi sangre se reseque entre las costras
Que mis dedos se agarroten como alambres
Que mis sesos se pudran, sin memoria
Que mi sonrisa se marchite en cicatrices
Que mi frente con sudores se derrita
Que mis ojos se descuelguen de la cara
Que te olvide para siempre
Y que me muera.

3 comentarios:

Athena dijo...

Vaya, espero que se te pase, para que puedas seguir escribiendo y viviendo o viceversa.

Enciclopedista Invisible dijo...

renaces

Lunarroja dijo...

Olvidar pero no morir.
Quemarse pero no arder.

Mejor quédate.