Sin más rumbo que un destello descendido
a un cristal rayado entre mis manos
donde asomo mi sentido perturbado
al alcohol que me ha nublado hacia el abismo.
(La verdad está en el vino)
que en mis labios se mezclaron
se proclaman hoy ya libres
en las páginas de un libro.
se me estallan en la cara.
(La verdad está en el vino)
manifiestan mi demencia igualmente
me define como un ser indefinido.
(La verdad está en el vino)
de las sombras que querían sumirme a ellas
requiriendo mi presencia hace siglos,
que mi ambición fue ser única y bella
conviviendo decadente entre los vivos.
y me acerco a las sombras que se escapan
y perdido entre alaridos...
LA VERDAD ESTÁ EN EL VINO.