Del último junio a este mayo
en los ojos y en la boca.
El infierno fue un trabajo tras otro
que fui apagando con mi cara.
que plantan monumentos
y luego los abrasan.
se llamaba: “Días de resiliencia”
y yo no daba con la tecla.
En la familia hubo tres muertes
Cada vez que me preguntaban
yo siempre respondía que no
Pero esa es otra historia.