miércoles, 26 de junio de 2013

Sentinas de sentimientos

Me fumo un cigarro,
esperando verlos ir
uno a uno
de la mano.
Los vi nacer en la ilusión
y crecer en la amargura,
ahora mueren con mi obra
escapando de mi sombra,
resbalando en su textura
de latidos y penumbra.

Se marcharán,
se marcharán al mar
en cenizas de deseo
por la borda de un buque fantasma
y alimentarán al océano
de lágrimas
y a los peces de escamas.
Y hallarás
lo que quede de ellos
bajo una roca escarpada
con cicatrices de lava
que aún arderá bajo el agua.
(La mediocridad latente
del vacío existencial
que se estremece
en mis entrañas.)

O en un atisbo siniestro
que el viento
traiga un aroma,
los podrás encontrar
en una fosa común
de difuntos sentimientos
y derrotas.
Difuntos y eternos,
poemas que fueron mi vida
ahora sólo son recuerdos.
Hasta siempre
y hasta nunca.
Hasta el énfasis del eco. 





viernes, 14 de junio de 2013

Dádivas a un loco

Tus estrepitosas "hazañas"
que alteraban a la mayoría
a mí me hacían sonreír.
Tus locuras endiabladas,
tu desprecio por el orden,
tus manías persecutorias
hacia ti,
tus públicas fechorías,
tus ardides para el robo de un papel,
tus controvertidas frases,
tus hiperbólicas risas,
tu provocación continua,
tu tridimensional firma,
tu maravillosa sonrisa...

¡Qué años más bellos!
y qué podrido está todo aquello.
Ahora el loco soy yo.
Tú me evitas.
Sácame los ojos, te lo ruego
¡pero habla!
Descerebrado y obsesivo
sólo por intentar buscar
la explicación
de porqué me evitas
y evitarás
hasta el trazo de tus huellas
a mi tumba. 




jueves, 6 de junio de 2013

Colecciono sabotajes

Como río cruel
amenazo inundación
seremos fango
es tan ridículo, es tan ridículo...
Piensa, capital del error
si pegas bajo
cúbrete rápido, cúbrete rápido y...
no más sabotajes
si me quieres, bien
sino, me voy
NO MÁS SABOTAJES
si “ni bien ni mal”...
déjame dormir y largarme.


Haz que quien te quiere a medias cambie...
Si puedes...
Haz que quien te quiere a medias cambie...
inténtalo
Haz que quien te quiere a medias cambie...
ya verás...
Haz que quien te quiere a medias cambie...
aunque sea por probar...
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Nunca
Haz que quien te quiere a medias cambie...
reconocerás
Haz que quien te quiere a medias cambie...
nada
Haz que quien te quiere a medias cambie...
de Nada.


No sé cómo fue
ni porqué nos arrastró
arriesgamos tanto...
fuimos imbéciles, fuimos imbéciles...
Piensa, capital del error
si quieres algo
ámalo y trágalo
ámalo, trágalo
y no más sabotajes
si me quieres, bien
sino, me voy
NO MÁS SABOTAJES
si “ni bien ni mal”...
déjame dormir y largarme.


Haz que quien te quiere a medias cambie...
No cambies (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
No cambies, no (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Inténtalo...(Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
No cambiarás nunca (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
No podrás (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Y se que tú (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
nunca (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
reconocerás (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
nada de Nada. (Da igual)
Haz que quien te quiere a medias cambie...
Nada. (Da igual)


Tú me quieres a medias
yo no sé medio amar...
Nunca, no
y ahora dime qué hago
No sabes nada...
con la otra mitad.
NADA
Tú me quieres a medias
NADA
yo no sé medio amar...
NADA
y ahora dime quá hago
NADA
con la otra mitad.
NADA


Tú me quieres a medias
yo no sé medio amar...
y ahora dime qué hago
con la otra mitad...

(Da igual...)



 Julio de la Rosa









lunes, 3 de junio de 2013

Nada que hacer

Hay personas
que opinan
que el poema se parece
a un chiste.
Otros, sin embargo, consideran
que es más que nada un acto
de inteligencia.
Yo lo que creo es que la mayoría
de las ocasiones
se asemeja mucho
a la vida.
Ya lo veis.
Un chiste tonto.
O peor:
de mal gusto.



Roger Wolfe





martes, 21 de mayo de 2013

El dragón amarillo

Huyendo de la zona de confort
irrumpe en el Valencia Caballo
a falta de una ecografía.
El murmullo de la prisa
revolotea en su espalda.
Las nubes de evolución
le señalan el camino
hasta una sociedad de tetra-brick
completamente aplastada.
Camina hasta un campo de ácidos
y viaja hasta Colima, Veracruz
Michoacán y Chiapas.
Abre una maleta
y calcula toneladas.
Decidió comerse el mundo
y se vomita las ganas
encima de la corbata.
Un dolor abdominal
le precipita a pensar
que no volverá a montar
en los rodeos terrenales.
Se plantea el precipicio.
No cesará la mancha.
La zona de pánico.
El área contaminada.
La difusión de los daños
hasta el núcleo de los siglos.
Algo que se extiende
a lo largo de la hectárea.
Tendrá que convivir con ello
o morir sin combatirlo.
Lo que no era tan normal
se empieza a normalizar
en una terrible plaga.
Es el dragón amarillo.

sábado, 4 de mayo de 2013

Es hora de hablar

Es hora de hablar
de la quimera de otra vida
de lo que no supimos expresar
del trapecio que ante la nada oscila
de tragedias y triunfos
que duran un segundo
de alterar el destino
y de la fábrica de hielo del olvido.

Es hora de hablar
de las cosas rotas que no puedo arreglar
de que este humor no tiene que ver contigo
que hace tiempo que nada acabar consigo
que la fama es el opio del triunfador
y más vale suerte que talento
y me basta este momento
como una revelación.

Es hora de hablar
de las voces de los hombres y su engaño
de la verdad como forma de violencia
del dolor y de la inocencia
del infinito entre tus brazos
y de los límites de mi cuerpo
y el regateo de mi ficción
pura ficción.

Es hora de hablar
de la culpa y la madre del castigo
de hacerse viejo entre tus enemigos
del lento proceso de derrumbe
y que nunca hablamos de lo que hay que hablar
de secuencias de presagios que se cumplen
y que quiero hacer muchas cosas por ti
las más posibles, las más posibles...

Es hora de hablar
de la quimera de otra vida.




                ¿Quién teme a Virginia Woolf? 1966. Mike Nichols

miércoles, 17 de abril de 2013

Los sabios idiotas

Llegar a la estación
y verte saltar desde el mismo andén.
Noches más largas que
la muralla china
y más duras también.
Entrar y salir de Nazaret
a toda hostia en un Seat León.
Ir bordeando el mar...
Tú ibas cantando aquella canción
del "Red Apple Falls"
eran tantas las cosas
que nos unían
en aquellos días...

Sentarnos a esperar
en una acera
a que vuelva Julián
y un policía que
se cree Sonny Crocket
el muy subnormal.
Una nube en torno a ti
pero esa "carina" tan llena de paz.
Un lugar que me sé yo
en el que hacen la mejor fideuà
de todo el país.
Tantas eran las cosas
que nos unían
en aquellos días...

Y ahora tener que comprender
que el tiempo tiende
a corroer
todo lo que toca
y que hay que elegir
entre el final o el "después de."
Y veo tantos planes que
nos quedaron por realizar
que hoy juro
que no voy a hacer
nuevos proyectos
no, ni uno sólo más.
Pero hay una luz
y es que eran tantas las cosas
que nos unían
en aquellos días...

Y tantas que nos llevaron
por separado
hacia estos otros días... 


Los sabios idiotas (Nacho Vegas)