Los días
se suceden
como un chino cojo
de metro cincuenta
debatiendo
la Crítica de la razón pura
en esperanto;
quiero decir:
¿entiende alguien algo?
A
mí
que
me
registren.
Los días
se suceden
como un chino cojo
de metro cincuenta
debatiendo
la Crítica de la razón pura
en esperanto;
quiero decir:
¿entiende alguien algo?
A
mí
que
me
registren.
Toc, toc, toc.
Llega el momento.
Son las 10 de la mañana.
Le abro la puerta y pasa
todo el vértigo de lado.
Que si me roza me quema.
Que si me quema me abrasa.
Con esa pinta de chica mala,
rebelde contra la vida.
Suicida, rabiosa, desesperada.
Con esa cabeza que gira
esquivando mis palabras
y esa chupa de cuero
y esa gorra retorcida
y esos ojos que se entornan
al otro lado del mapa.
“Buenos días” entre dientes,
ya de espaldas, murmurando,
como quien masca tabaco
o deshereda a un fantasma.
Me ha pasado por encima.
Bola, Set, Partido y Drama.
La radio anuncia precipitaciones aisladas,
ningún parte sobre mi corazón.
Sólo precipitaciones aisladas,
un frente frío que avanza
sobre la ciudad donde vivo.
Fabián Casas
ESO ERA AMOR
Te veía
llegar,
cruzar la puerta,
darme un besazo en el morro,
mirarme a los ojos
de esa manera única,
como sólo tú miras
a los ojos: rompiendo
el calendario.
Te veía
hacer esas cosas sencillas
que tú haces
para que el mundo
entre en razón;
y no sabía
a quién
darle las gracias.
Karmelo C. Iribarren
PISTA FALSA
Seguir el reguero de manchas, ¿no será peligroso?
¿Cómo saber que conducen hasta el cadáver, y no hasta el
asesino? (Pero las manchas son de tinta y llevan hasta
la palabra fin).
Ana María Shua