1.
Se despertó entre laureles
se limpió el musgo de los ojos
y mirando al cielo indignado
se abotonó la camisa.
Dio un puñetazo al lago
y el lago se volvió una catarata.
Escaló a través del agua
hasta llegar a la cima
y allí en pie, observó
todo el pasado a sus espaldas
y famélico de orgullo
se dispuso a destrozar
su antiguo honor
y aulló, aulló tan agudo
que la noche cayó en pedazos
negros
y aquí abajo
con sus brazos
alguien me rodeó por el cuello
susurrando:
“Puedes contarme lo que quieras
seré una tumba,
una tumba abierta
para ti.”
2.
Como siempre
vuelvo caminando a casa
cruzo la “Calle de los tomates”
y no le encuentro la gracia
pero en mi cabeza
suenan risas enlatadas
y todo el mundo sabe
que esas risas
son risas de gente muerta.
Continúo recto
y todas las chicas que veo
en las puertas de los bares
fumando a solas
parecen putas
cuando me siguen con la mirada.
Cierro los ojos
y sólo veo putas.
3.
Y un ruido tosco viene de arriba
es él
apaleando carne cruda
a puñetazos
sacando a golpes el sonido
entre delirios
de histeria contenida
y borrachera mortal.
Todo para acabar siendo
la última ficha
en el efecto dominó.
Y una de ellas
me señala con el dedo:
“Me gustaría verte morir
en mis brazos
es decir, entre mis manos
y ahogado
hacerte explorar el océano
como hice con Neptuno”
4.
“Alguien lo arrancó del cielo
y lo bajó a través de una tormenta”
dicta la leyenda
y no quiero seguir leyendo
pero él sigue místico y oscuro
rezando desde arriba
porque ha vuelto:
“The drift” (La deriva)
Y un cubo enorme de madera
retumba hueco
en medio
de una habitación vacía
saciando su locura
como un borracho
estrellando sin parar
un vaso de cristal sobre una barra.
Cruzo la avenida
giro a la derecha
y una publicidad me asalta:
“Deberías cambiar de aires
¿Sabes lo que te queda?”
5.
Mataré a Cronos
y compraré un reloj
que sólo cuente el tiempo muerto.
Por Orfeo
y toda la fuerza vertida en un charco
sabremos nadar
o nos hundiremos en el Averno:
Walker o el desconcierto
trozos de cielo negro
cayendo sobre todo esto
la zona sucia fuera de lugar
sus ojos hirviendo
en un reflejo
comienza el descenso
desciendo.
. . .
Como si fuera una emboscada
alguien me aconsejó:
“Deberías pasar página”
Pasé página
y sólo quedaba la tapa.
6.
Y en la tapa
una profecía
dictaba sentencia:
“El primer día de Junio
Eolo soplará la última vela.”
viernes, 6 de mayo de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Sinfonía negra
Eva colgaba sus muertos de la ventana
para que el aire lamiera los rostros
preñados de cicatrices
Ella miraba esos rostros y sonreía
mientras el viento empujaba sus senos
hacia la noche agusanada
Una orgía de aromas sacudía el silencio
donde ella se deseaba a sí misma
y entre suspiros y adioses
un grillo ciego desmalezaba
sus antiguos violines
Nadie se acercaba a Eva
cuando daba de mamar a sus muertos
la cólera y el frío
se disputaban su adolescencia
el orgasmo daba paso al horror
el deseo a la sangre
y pequeñas criaturas violentas
despegaban de su vientre
poblando los amaneceres
de luto y de pesadillas
Luego
cuando todo quedaba en calma
y las sombras por fin
regresaban a su origen
Eva guardaba sus muertos
besándolos en la boca
y dormía desnuda sobre ellos
hasta la próxima luna llena
Mario Meléndez
para que el aire lamiera los rostros
preñados de cicatrices
Ella miraba esos rostros y sonreía
mientras el viento empujaba sus senos
hacia la noche agusanada
Una orgía de aromas sacudía el silencio
donde ella se deseaba a sí misma
y entre suspiros y adioses
un grillo ciego desmalezaba
sus antiguos violines
Nadie se acercaba a Eva
cuando daba de mamar a sus muertos
la cólera y el frío
se disputaban su adolescencia
el orgasmo daba paso al horror
el deseo a la sangre
y pequeñas criaturas violentas
despegaban de su vientre
poblando los amaneceres
de luto y de pesadillas
Luego
cuando todo quedaba en calma
y las sombras por fin
regresaban a su origen
Eva guardaba sus muertos
besándolos en la boca
y dormía desnuda sobre ellos
hasta la próxima luna llena
Mario Meléndez
sábado, 16 de abril de 2011
La eterna liturgia
La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
la más vulgar de las hazañas
el suicidio
extirparte a ti mismo
de ti
El exterminio
la absoluta negación
la anegación del no
el no
la nada
el fin
La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
el abismo
sin ti
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
la más vulgar de las hazañas
el suicidio
extirparte a ti mismo
de ti
El exterminio
la absoluta negación
la anegación del no
el no
la nada
el fin
La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
el abismo
sin ti
viernes, 15 de abril de 2011
Los sentidos
Habitáis en mi mirada y os comprendo
me dejáis
alguna que otra prueba de que existo
y lo agradezco.
No os conozco
cuando decís que podéis ayudarme
no es el modo de acercaros
si tratáis de ser honestos
no es la forma de enfrentarme a la verdad.
Esperaba
que esto hubiera sido diferente
pero lleva oliendo mal desde hace mucho
y lo mucho que ahora huelo
es lo poco que me olía cuando era pronto.
Y lo siento.
Y ahora siento
que no me agarré a tiempo.
No me agarré a tiempo.
Y estas cosas no suceden porque sí.
Sucedieron los momentos decisivos
y dejé pasarlo todo
y todo dejó de pasar
hasta quedar consumido
emanando el olor que ahora merezco.
No estoy loco
sólo estoy un poco ciego
quiero ver las cosas que no existen
y hago fuerza contra el mundo.
Y respiro.
Me desmayo de la angustia
y me choco contra todo lo que quiero
y no puedo.
No quería
que quedara este regusto tan amargo.
En el fondo
siempre creí que me iba a librar
pero aquí estoy
a punto de la deshonra.
Pretenderéis forzar la última palabra
y sin ella
os dejaré marchar.
me dejáis
alguna que otra prueba de que existo
y lo agradezco.
No os conozco
cuando decís que podéis ayudarme
no es el modo de acercaros
si tratáis de ser honestos
no es la forma de enfrentarme a la verdad.
Esperaba
que esto hubiera sido diferente
pero lleva oliendo mal desde hace mucho
y lo mucho que ahora huelo
es lo poco que me olía cuando era pronto.
Y lo siento.
Y ahora siento
que no me agarré a tiempo.
No me agarré a tiempo.
Y estas cosas no suceden porque sí.
Sucedieron los momentos decisivos
y dejé pasarlo todo
y todo dejó de pasar
hasta quedar consumido
emanando el olor que ahora merezco.
No estoy loco
sólo estoy un poco ciego
quiero ver las cosas que no existen
y hago fuerza contra el mundo.
Y respiro.
Me desmayo de la angustia
y me choco contra todo lo que quiero
y no puedo.
No quería
que quedara este regusto tan amargo.
En el fondo
siempre creí que me iba a librar
pero aquí estoy
a punto de la deshonra.
Pretenderéis forzar la última palabra
y sin ella
os dejaré marchar.
viernes, 25 de marzo de 2011
De noche
De noche lentamente
andan por el campo las parejas,
las mujeres sueltan su pelo,
cuenta su dinero el comerciante,
los ciudadanos leen con temor las novedades
en el diario de la tarde,
niños con los pequeños puños cerrados
honda y suficientemente duermen.
Cada uno hace lo único verdadero,
sigue una misión sublime,
lactante, ciudadano, parejas:
¿y yo, en cambio, yo no?
¡Sí! También mis nocturnos actos
cuyo esclavo soy,
no pueden escapar al espíritu del mundo,
ellos también tienen sentido.
Y voy así, de un lado para otro,
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo,
como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí
(mañana es imposible)
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde.
Hermann Hesse
andan por el campo las parejas,
las mujeres sueltan su pelo,
cuenta su dinero el comerciante,
los ciudadanos leen con temor las novedades
en el diario de la tarde,
niños con los pequeños puños cerrados
honda y suficientemente duermen.
Cada uno hace lo único verdadero,
sigue una misión sublime,
lactante, ciudadano, parejas:
¿y yo, en cambio, yo no?
¡Sí! También mis nocturnos actos
cuyo esclavo soy,
no pueden escapar al espíritu del mundo,
ellos también tienen sentido.
Y voy así, de un lado para otro,
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo,
como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí
(mañana es imposible)
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde.
Hermann Hesse
jueves, 3 de marzo de 2011
Últimos lazos rotos
"Y los últimos lazos
que me unían
a la vida
quedaron desgarrados
y en pedazos
volaron
por los aires"
que me unían
a la vida
quedaron desgarrados
y en pedazos
volaron
por los aires"
jueves, 6 de enero de 2011
De “pé” a “pá” (Entre nosotros)
Mientras en esta fiesta
se cuela la muerte
pasando inadvertida
y hacemos tiempo
para que se sirva
a su antojo
y todos me felicitan
por ser tan discreto
te contaré
que confundido
y sin confundir
estoy tan verde
que podrías plantarme
en el desierto
y no me secaría
hasta el fin de los días...
Ese deje ingenuo
que me hace sobrevivir
de forma tan torpe.
Esa forma de estorbar
cuando uno no sabe qué quiere.
Dejarse caer sin saber dónde.
Levantarse sin saber cómo.
Y continuar sin saber porqué.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y proseguí: “No quiero molestarte”
después de mucho insistir
A lo que tú, soltaste:
“Pero qué pesado, no me molestas”
Y cerré un paréntesis
donde acababan mis ganas de morir
para abrir otro
donde empezaba
mi miedo a perderte.
(Y esto empezó a ser
más normal... de lo normal.
Tan normal... como otras veces
pero más)
...
Disfrutando de esta velada
estrechando manos
y soportando besos.
Las cosas espesas,
del chocolate ni hablamos.
Mientras nadie se entera de nada
y todos se sirven de todo
te explicaré
frente a un calendario
las veces que te he matado
y si alguna coincidió
en tu cumpleaños
qué más da
si al fin y al cabo
no te importa que sea malo
ni demasiado feliz
y bien podrías plantarme
aquí mismo
que me quedaría tan tieso
como un vegetal.
Ese consuelo que queda
al sentirse repudiado,
de que todos los pecados
sean más leves
por la pena.
Y con sorna, acabes por decir:
“¿Ahora quieres ir al cielo?”
No, sólo quiero largarme de aquí.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y ya perdida del todo
cerraré el paréntesis de antes
para abrir el de siempre.
Ése que adormece.
Como un trámite corriente.
Invitada, con derecho,
a este ático fantasma.
Lleno de amigos y caras.
Y tú una más.. o una menos..
¿es que aún quieres saberlo?
Me hubiera gustado estar contigo
pero de repente, no estabas.
Así pues, disfrutemos de lo que queda
de noche.
Y del último baile.
¡Yo tomaré un “Presidente número dos”!
¡Y cogeré la primera botella para variar
un poco más la realidad!
¡Y brindaremos con “Bortsch”!
Dejaré el discurso por la mitad
todos lo agradecerán
y aplaudirán,
aplaudirán a rabiar.
No habrá niños,
será perfecto.
Será...
De “pé” a “pá”
(Lo que tú y yo sabemos)
se cuela la muerte
pasando inadvertida
y hacemos tiempo
para que se sirva
a su antojo
y todos me felicitan
por ser tan discreto
te contaré
que confundido
y sin confundir
estoy tan verde
que podrías plantarme
en el desierto
y no me secaría
hasta el fin de los días...
Ese deje ingenuo
que me hace sobrevivir
de forma tan torpe.
Esa forma de estorbar
cuando uno no sabe qué quiere.
Dejarse caer sin saber dónde.
Levantarse sin saber cómo.
Y continuar sin saber porqué.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y proseguí: “No quiero molestarte”
después de mucho insistir
A lo que tú, soltaste:
“Pero qué pesado, no me molestas”
Y cerré un paréntesis
donde acababan mis ganas de morir
para abrir otro
donde empezaba
mi miedo a perderte.
(Y esto empezó a ser
más normal... de lo normal.
Tan normal... como otras veces
pero más)
...
Disfrutando de esta velada
estrechando manos
y soportando besos.
Las cosas espesas,
del chocolate ni hablamos.
Mientras nadie se entera de nada
y todos se sirven de todo
te explicaré
frente a un calendario
las veces que te he matado
y si alguna coincidió
en tu cumpleaños
qué más da
si al fin y al cabo
no te importa que sea malo
ni demasiado feliz
y bien podrías plantarme
aquí mismo
que me quedaría tan tieso
como un vegetal.
Ese consuelo que queda
al sentirse repudiado,
de que todos los pecados
sean más leves
por la pena.
Y con sorna, acabes por decir:
“¿Ahora quieres ir al cielo?”
No, sólo quiero largarme de aquí.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y ya perdida del todo
cerraré el paréntesis de antes
para abrir el de siempre.
Ése que adormece.
Como un trámite corriente.
Invitada, con derecho,
a este ático fantasma.
Lleno de amigos y caras.
Y tú una más.. o una menos..
¿es que aún quieres saberlo?
Me hubiera gustado estar contigo
pero de repente, no estabas.
Así pues, disfrutemos de lo que queda
de noche.
Y del último baile.
¡Yo tomaré un “Presidente número dos”!
¡Y cogeré la primera botella para variar
un poco más la realidad!
¡Y brindaremos con “Bortsch”!
Dejaré el discurso por la mitad
todos lo agradecerán
y aplaudirán,
aplaudirán a rabiar.
No habrá niños,
será perfecto.
Será...
De “pé” a “pá”
(Lo que tú y yo sabemos)
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