martes, 23 de agosto de 2011

ELIMINAD A LAS RATAS

La administración administrará tus cuentas
mientras no te des cuenta
el estado velará por tu bienestar
para que nunca dejes de estar mal
y mientras estés donde ellos quieren
construirán edificios para sostenerte
y no soltarte jamás

Me gustaría conocer vuestro patrimonio para robarlo
seguramente por ello soy licenciado en lo ajeno
doctor en hurtos y ante todo: aprendiz de nada

Eliminad a las ratas
Eliminadlas


Una pared empezó a sangrar
algo clamaba algo
ahí dentro
y ninguno entendió nada
y en la calle una trompeta
sonaba y sonaba
justo abajo de nosotros
haciendo justicia
en el momento justo
y se antojaba un final tan bochornoso...

Eliminad a las ratas
dejad que de una vez llueva
y que la humedad se encargue del resto.


La organización te organizará la vida
te prestará lo necesario
para que vivas debiéndosela de por vida
y en la vida puedas devolverla
te alimentarán, te medicarán, te educarán
y te juzgarán
construirán cárceles para ti
y entonarás el mea culpa

Me gustaría conocer vuestro patrimonio para robarlo
seguramente por ello soy licenciado en lo ajeno
doctor en hurtos y ante todo: aprendiz de nada

Eliminad a las ratas
Eliminadlas


La pared teñida de rojo
vísceras a punto de explotar
hacia nosotros
y en la calle
un ejército de trompetas
sonando y sonando
justo a punto de besarte
todo volará por los cielos
y será un final tan bochornoso...

Eliminad a las ratas
dejad que de una vez llueva
y que la humedad asuma la culpa de todo esto.


...


Las ratas abandonan la isla de los dragones
sucesos extraños en el museo de Nápoles
los aviones ya vuelan con aceite de cocina usado
hasta mil quinientos euros de multa por subirse a un árbol
y yo aquí sigo,
enamorado.

domingo, 17 de julio de 2011

El plácido descanso bajo la guillotina

A ver qué echan esta noche
miro la programación
de la lavadora
helado de terror
de postre
y otros sabores
como tu “me río”
yo también lo intento
de verdad
y a veces
“no me gustaría palmarla”
como dijo Boris Vian
entre palomas y Jägermeisters
un poco más lejos del ruido
y más cerca de la muerte.


En la montaña
se puede respirar
el mismo aire
que de la grieta baja
y bajo ella
poder soñar
sobre la cama
en la montaña.
Mas siempre hay algo
que entorpece
los sueños lúcidos
algo como el miedo
o “El tontorrón verde”
Y abrir los ojos
de repente
es clavarlos en el roto
que amenaza
en desprenderse.


Y un grito
en lo hondo
de la noche
desde dentro
de un mal sueño
hacia fuera
me despierta
bajo el umbral
del ruido
y la muerte.
Lo retengo
y lo repito:
¡No me dejes!
¡No me dejes!


“No me dejes”
como dijo Brel
(no sabría decirlo mejor que él)
Yo nunca te dejaré
y aunque haya que dejar caer
alguna noche al vacío
si esa viga cruje mientras duermes
yo te empujaré hacia el ruido.


...


No encontrarás a nadie
que duerma más a gusto
bajo un techo
a punto del desplome.

viernes, 6 de mayo de 2011

Walker o el desconcierto

1.

Se despertó entre laureles
se limpió el musgo de los ojos
y mirando al cielo indignado
se abotonó la camisa.
Dio un puñetazo al lago
y el lago se volvió una catarata.
Escaló a través del agua
hasta llegar a la cima
y allí en pie, observó
todo el pasado a sus espaldas
y famélico de orgullo
se dispuso a destrozar
su antiguo honor
y aulló, aulló tan agudo
que la noche cayó en pedazos
negros
y aquí abajo
con sus brazos
alguien me rodeó por el cuello
susurrando:
“Puedes contarme lo que quieras
seré una tumba,
una tumba abierta
para ti.”



2.

Como siempre
vuelvo caminando a casa
cruzo la “Calle de los tomates”
y no le encuentro la gracia
pero en mi cabeza
suenan risas enlatadas
y todo el mundo sabe
que esas risas
son risas de gente muerta.
Continúo recto
y todas las chicas que veo
en las puertas de los bares
fumando a solas
parecen putas
cuando me siguen con la mirada.
Cierro los ojos
y sólo veo putas.



3.

Y un ruido tosco viene de arriba
es él
apaleando carne cruda
a puñetazos
sacando a golpes el sonido
entre delirios
de histeria contenida
y borrachera mortal.
Todo para acabar siendo
la última ficha
en el efecto dominó.
Y una de ellas
me señala con el dedo:
“Me gustaría verte morir
en mis brazos
es decir, entre mis manos
y ahogado
hacerte explorar el océano
como hice con Neptuno”



4.

“Alguien lo arrancó del cielo
y lo bajó a través de una tormenta”
dicta la leyenda
y no quiero seguir leyendo
pero él sigue místico y oscuro
rezando desde arriba
porque ha vuelto:
“The drift” (La deriva)
Y un cubo enorme de madera
retumba hueco
en medio
de una habitación vacía
saciando su locura
como un borracho
estrellando sin parar
un vaso de cristal sobre una barra.
Cruzo la avenida
giro a la derecha
y una publicidad me asalta:
“Deberías cambiar de aires
¿Sabes lo que te queda?”



5.

Mataré a Cronos
y compraré un reloj
que sólo cuente el tiempo muerto.
Por Orfeo
y toda la fuerza vertida en un charco
sabremos nadar
o nos hundiremos en el Averno:
Walker o el desconcierto
trozos de cielo negro
cayendo sobre todo esto
la zona sucia fuera de lugar
sus ojos hirviendo
en un reflejo
comienza el descenso
desciendo.


. . .


Como si fuera una emboscada
alguien me aconsejó:
“Deberías pasar página”
Pasé página
y sólo quedaba la tapa.



6.

Y en la tapa
una profecía
dictaba sentencia:
“El primer día de Junio
Eolo soplará la última vela.”

martes, 26 de abril de 2011

Sinfonía negra

Eva colgaba sus muertos de la ventana
para que el aire lamiera los rostros
preñados de cicatrices
Ella miraba esos rostros y sonreía
mientras el viento empujaba sus senos
hacia la noche agusanada
Una orgía de aromas sacudía el silencio
donde ella se deseaba a sí misma
y entre suspiros y adioses
un grillo ciego desmalezaba
sus antiguos violines
Nadie se acercaba a Eva
cuando daba de mamar a sus muertos
la cólera y el frío
se disputaban su adolescencia
el orgasmo daba paso al horror
el deseo a la sangre
y pequeñas criaturas violentas
despegaban de su vientre
poblando los amaneceres
de luto y de pesadillas
Luego
cuando todo quedaba en calma
y las sombras por fin
regresaban a su origen
Eva guardaba sus muertos
besándolos en la boca
y dormía desnuda sobre ellos
hasta la próxima luna llena




Mario Meléndez

sábado, 16 de abril de 2011

La eterna liturgia

La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
la más vulgar de las hazañas
el suicidio
extirparte a ti mismo
de ti

El exterminio
la absoluta negación
la anegación del no
el no
la nada
el fin

La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
el abismo
sin ti

viernes, 15 de abril de 2011

Los sentidos

Habitáis en mi mirada y os comprendo
me dejáis
alguna que otra prueba de que existo
y lo agradezco.
No os conozco
cuando decís que podéis ayudarme
no es el modo de acercaros
si tratáis de ser honestos
no es la forma de enfrentarme a la verdad.
Esperaba
que esto hubiera sido diferente
pero lleva oliendo mal desde hace mucho
y lo mucho que ahora huelo
es lo poco que me olía cuando era pronto.
Y lo siento.
Y ahora siento
que no me agarré a tiempo.
No me agarré a tiempo.
Y estas cosas no suceden porque sí.
Sucedieron los momentos decisivos
y dejé pasarlo todo
y todo dejó de pasar
hasta quedar consumido
emanando el olor que ahora merezco.
No estoy loco
sólo estoy un poco ciego
quiero ver las cosas que no existen
y hago fuerza contra el mundo.
Y respiro.
Me desmayo de la angustia
y me choco contra todo lo que quiero
y no puedo.
No quería
que quedara este regusto tan amargo.
En el fondo
siempre creí que me iba a librar
pero aquí estoy
a punto de la deshonra.





Pretenderéis forzar la última palabra
y sin ella
os dejaré marchar.

viernes, 25 de marzo de 2011

De noche

De noche lentamente
andan por el campo las parejas,
las mujeres sueltan su pelo,
cuenta su dinero el comerciante,
los ciudadanos leen con temor las novedades
en el diario de la tarde,
niños con los pequeños puños cerrados
honda y suficientemente duermen.

Cada uno hace lo único verdadero,
sigue una misión sublime,
lactante, ciudadano, parejas:
¿y yo, en cambio, yo no?

¡Sí! También mis nocturnos actos
cuyo esclavo soy,
no pueden escapar al espíritu del mundo,
ellos también tienen sentido.

Y voy así, de un lado para otro,
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo,
como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí
(mañana es imposible)
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde.



Hermann Hesse