martes, 17 de noviembre de 2015
martes, 27 de octubre de 2015
Tormenta de verano
Están cogidos de la mano
en silencio,
bajo los soportales.
El niño mira su columpio,
muy triste,
bajo la lluvia,
y no lo entiende.
El padre mira al niño:
es la vida, hijo
- quisiera poder decirle -
y no ha hecho más que empezar.
Karmelo C. Iribarren
en silencio,
bajo los soportales.
El niño mira su columpio,
muy triste,
bajo la lluvia,
y no lo entiende.
El padre mira al niño:
es la vida, hijo
- quisiera poder decirle -
y no ha hecho más que empezar.
Karmelo C. Iribarren
jueves, 8 de octubre de 2015
Pulsión de muerte
Un estanco en el Everest
y unas bonitas gafas para ver de
dentro.
Y te irás por la tangente. Como
siempre.
Hombre precavido vale poco
a tu lado.
Pero...
ya me puedes dar un beso que amenazo
con sacar mis apuntes de matemáticas
entre glaciares
y hallarte antes del desayuno.
Y si tenemos sed...
con tus ojos derretiremos nieve.
Y si te vas por la tangente de la
montaña
yo lanzaré mis apuntes por una grieta
y daré en tus coordenadas con mis
huesos
y en el punto decisivo del ángulo
correcto
te rescataré a tiempo.
Y alcanzaremos la cima juntos
hasta el último lazo de nuestra
cordada rota.
Y la noche nos caerá encima de forma
súbita.
Y la noche nos caerá encima de forma
súbita.
jueves, 24 de septiembre de 2015
A³
En mitad del afeitado, de repente.. digo tu nombre
Siempre estuviste tan cerca y aún sin alcanzar
Cada hora es un día lleno de recuerdos
Siempre estuviste tan cerca y aún sin alcanzar
Cada hora es un día lleno de recuerdos
martes, 22 de septiembre de 2015
Conjunto vacío
Mientras
se afeita
se
da cuenta
que
no hay hombre.
El
espejo mira para otro lado.
El
grifo hace un último esfuerzo
por
no seguir goteando.
La
bombilla intenta mantener el tipo
hasta
pegar un chispazo.
Y
la espuma se consume
a
oscuras, en el aire.
viernes, 4 de septiembre de 2015
viernes, 24 de julio de 2015
Inefable (De cero)
De cero.
Como si fuera de cero.
Cruzaremos el desierto
sin una gota de agua.
Cantaremos el “aromas”
menos gente y más personas.
Sacaremos pecho y franja
y con orgullo estaremos
donde podamos llevarla.
Los malos ratos pasados
jamás nos hundieron tanto.
Aquella tarde del Cádiz
nunca la olvidaremos.
Pero de cero volvimos
y de cero volveremos.
Sacaremos pecho,
luciremos franja,
y sufriremos
las temporadas que hagan falta.
No hay palabras para algo
que se lleva tan adentro,
que nos arranca la vida
y nos devuelve los sueños.
Ese instinto suicida
de querer seguir viviendo.
Algo que sin embargo
no cambiaremos por nada
y seguiremos siguiendo.
De cero.
Como si fuera de cero.
Sin nada.
Pero esta vez
con un poco más de rabia.
De cero
resurgiremos.
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