miércoles, 21 de marzo de 2012

Porque todo es igual y tú lo sabes

PORQUE TODO ES IGUAL Y TÚ LO SABES,
has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después,
te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,
y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.



Luis Rosales

martes, 28 de febrero de 2012

Meditaciones en una emergencia

A puñaladas
Desentrañaré las entrañas del alma
desconstelaré las estrellas
y estrellaré la calma
contra las alhajas del universo.
Exploraré los sonidos
desorbitaré los planetas
atravesaré los orificios del cosmos
a través de las ondas
y alcanzaré a la luz.
Gobernaré los sueños
despertaré a los muertos
y usurparé al demonio su voluntad.




Mis rincones oscuros
Ellroy se prepara para una batalla.
Las chicas se limpian el tanga
en las paredes
de la discoteca.
Cándido no se aguanta,
cuecen ratas en Atapuerca
y las aguas internacionales
permanecen en calma.
Relincha un pony
chorreando pintura
las cucarachas se tiñen de rosa
en medio del carnaval.
La princesa prometida
se duerme en el cine.
El seductor aporrea nervioso
la máquina de preservativos.
Y empiezan los fuegos artificiales.




“Novela B”
Siempre que Cándido se llevaba a Lánguido
de fiesta
Lánguido mojaba los pantalones
en medio de la pista.
“A todos nos puede pasar”
solía repetirle Cándido a Lánguido
cada vez, de vuelta a casa.
Un buen día, acordaron
que Lánguido
siempre llevaría una muda
en su bolsillo derecho.
“Siempre se agradece una segunda oportunidad
cuando uno se mea encima.”
le explicaba Cándido a Lánguido.
Esa noche ocurrió algo inesperado.
Cándido ligó con una muda
Lánguido se meó en la muda de Cándido
y Cándido le ofreció la muda de Lánguido
a su ligue.
“La amistad no se puede explicar con palabras”
le decía Cándido a Lánguido
de vuelta a casa.




Ginkgo Biloba

Al mar de dudas atracan los barcos
refrescan la memoria
y atan los cabos

Mi piel será un tapete de billar
Mi mente un tablero de ajedrez
Raom Gaom
Raom Gaom

Con uvas, almendras y miel
Recordaré
Recordaré

Al Mar de la Tranquilidad
en la Luna
Al área de la tristeza
en la mente

Ganesá Saranam
Ganesá Saranam
Si consigo recordarlo
Bastará




Otredades
Un escocés con hielo
después de un buen trabajo
en el retrete
me lo merezco
a puñaladas
se hace la suerte
el sol rebota
en los raíles
los trenes pasan
como las estaciones
sin avisar
termino el trago
un buen trago
y afuera
todo es una otredad
como cualquier otra
han dejado desnudas
a todas las maniquíes
de la avenida
la primavera me brinda
una sonrisa
medio traicionera
medio colorida
atravieso el puente
un ejército de soldados
cambia las flores de pascua
por los geranios
los trenes pasan
demasiado deprisa
medio mundo
se dejaría atropellar
por el otro
la mayoría del tiempo
estamos solos.




Reavivación de las hostilidades
Le aprisionaré el hueso de la risa
con mis propias manos
Don José
hasta que la gangrena le deje de hacer gracia
le meteré la cabeza en el retrete
de la estación de trenes
lo regaré de agua bendita
mientras le cambie de nombre diez veces
lo mandaré a fregar iglesias
y a cambiar pañales a los obispos
le clavaré un sello en la frente
y lo embutiré en el primer buzón de correos
si no aprende.

A partir de ahora
ya no te llamarás Bakunin
te llamarás Supositorio.





Mad Men Suite
Espero en silencio
a que la catástrofe
de mi personalidad
vuelva a resultar
hermosa, interesante y moderna.
El paisaje fusiona gris,
marrón, blanco y árboles.
Las nieves y los cielos
de carcajadas empequeñecen,
mengua la diversión,
no sólo aumenta la oscuridad,
no sólo hay gris.
Podría ser el día más frío del año
¿qué pensará ella de esto?
Y ¿qué pienso yo?
Y si pienso...
quizá vuelva a ser el mismo de antes.

F.O

domingo, 12 de febrero de 2012

3 horas, 16 minutos y 30 segundos

Se supone que soy un gran poeta
Y tengo sueño por la tarde,
Sé que la muerte es un toro gigantesco
Dispuesto a embestirme
Y tengo sueño por la tarde.

Sé que hay guerras y hombres que pelean en el ring,
Sé que hay buena comida, buenos vinos, buenas mujeres
Y tengo sueño por la tarde
Me inclino hacia el sol tras una cortina amarilla
Y me pregunto a dónde habrán ido las moscas del verano,
Recuerdo la muerte tan sangrienta de Hemingway
Y tengo sueño por la tarde.

Algún día no tendré sueño por la tarde
Algún día escribiré un poema que encenderá volcanes
En las colinas que están ahí fuera
Pero ahora mismo tengo sueño por la tarde
Y alguien me pregunta "Bukowski, ¿qué hora es?"
Y yo contesto "3 horas, 16 minutos y 30 segundos".
Me siento muy culpable, me siento asqueroso, inútil,
Demente, tengo sueño por las tardes
Están bombardeando iglesias, bien, eso está bien
Los niños montan ponies en los parques, eso está bien
Las bibliotecas están llenas de miles de libros sabios
Hay música grandiosa encerrada dentro de la radio
Y yo tengo sueño por la tarde,
Tengo una tumba dentro de mí diciendo
"Va, deja que lo hagan los demás, déjales que ganen",
Déjame dormir
El ingenio está a oscuras
Barriendo la oscuridad como una escoba
Me voy donde han ido las moscas en verano
Intentad atraparme.



Charles Bukowsky

miércoles, 11 de enero de 2012

Comprobación de redundancia cíclica (Error)

De repetirme tantas veces
conseguiré repetirme mejor
conseguiré repetirme tan bien
que las siguientes
sólo serán repeticiones de ésta.
Es una forma de verlo
de las comunes, la más común
que mi memoria es tan perra
que ni en cien años luz
olvidaría esta guerra.

Mientras mis amigos
hablaban de la crisis
yo intentaba escuchar
a Álex Brendemül
en la otra mesa
exponiendo la diferencia
entre el pádel y el squash
y entonces algo hizo “crac”
dentro de mi cabeza:

“Si tú no tienes el valor
para dejarme
seré yo el que me deje por ti”
Al fin y al cabo
mis suicidios
siempre fueron ejemplares
(sobre el papel) no te emociones.

De repetirme tanto
conseguiré repetirme mejor
yo lo advierto por si acaso
si no lo he hecho
ahora lo hago:

“La crisis somos nosotros
el resto es todo una mierda.
Algo debió caducarse
mientras yo me empeñaba en tragar
y ahora miro la tapa
y no le encuentro la fecha,
se ha borrado y oxidado
¿eso es Nada?
Eso es todo lo que tengo
que a pulso me lo he ganado
y tanto me lo merezco”

Un aplauso para el caballero

“Y como muestra de ingratitud
por menos que te pese
o más que te agrade
se puede decir que contigo
siempre he estado a la altura”
A la altura del betún.

Y para la dama, un verso de repetición

“Lo peligroso
de llevar la sartén por el mango
es que de saltar el aceite
a alguna cara
será a la tuya
a la que acabe saltando.
Y si no tienes el valor de dejarme
seré yo el que me largue de aquí”
Al fin y al cabo
los suicidios
siempre han sido mi especialidad
(en la teoría) no es un halago.

Que arte no te falta
para faltarme
(de ausencia) no te delates
pero para que haga
lo que nunca haré por ti
aún te queda
aprender algunos bailes
y a mí
volverme aún más tonto
si cabe.

Y acabando
con “uno de esos normales”
si no te parece mal
Miss Gray tendrá que esperar sentada
que caminos hay muchos para morir
y por lo menos a mí
aún me queda hacer un viaje
ése
(al fin de donde tú sabes)
un beso
que ya es tarde.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Alarma

No quiero asomarme a la ventana.
El viento agita los árboles
de forma violenta,
un remolino de hojas secas
inunda el cielo
como un funeral
lleno de confeti.
Un montón de ellas
cubren el capó de mi coche,
ése que lleva sin arrancar
el mismo tiempo que yo
o menos.
Son las seis de la mañana
y la calle como siempre
esperando al mismo hombre
esmirriado y cabizbajo
que la acabe de cruzar
y levante de un chirrido
la persiana de su bar.
En el edificio de enfrente
una sábana tendida
se desprende
y planea unos segundos
hasta quedar enganchada
de una rama seca
a punto de quebrarse.
Una enorme polvareda
se levanta bajo el contenedor
de basura
y dos gatos salen corriendo
uno huye del otro
en mitad de un montón
de bolsas de plástico vacías
que se arrastran por la acera.
Suena el despertador:
Ya no es hora
de plantearse nada.
Es hora de dejarse llevar
como las hojas
como la rama
como las bolsas
como la sábana
como los gatos
como el del bar.

A partir de mañana
prometo ser
el hombre más gris de la tierra.

Si vuelve a sonar esa alarma.

Sótano

De tanto jugar con el lenguaje
olvidé cerrar la puerta de la palabra sótano
y la noche se desbarrancó escaleras abajo
entre paredes que se ajaban en silencio
y estertores de relojes
y baúles polvorientos
y un vago tumulto de pensamientos muertos.
Todo se volvió subterráneo
hasta perder sus raíces en medio de la oscuridad.
Y entonces sentí que algo se despeñaba
en la profundidad devoradora de mi boca
hasta convertirse en forma sombría,
en opresión de tierra
y en proximidad de huesos.



Armando Roa Vial

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Póker de dobles parejas

Y de repente, me encontré
presidiendo una cena
con un póker de dobles parejas
alrededor de la mesa
y entre manos
una copa de Château
y los reyes y las reinas
me miraban
esperando a que brindara por su amor
y brindé por ti y por mí
y por todo mi dolor.
Tras terminar el postre
paseamos por el párking subterráneo
de ese hotel de mil estrellas
en busca de más alcohol
las parejas se solapaban
formando tríos y escaleras
y me sentí el único comodín
viviente sobre de la tierra
que aún espera
a que llegue su pareja,
acaso quise pensar
que no era tu estilo venir
a un lugar con tantas bocas
que hablan y dicen cosas
y encima tienen brazos
y piernas y cabeza.
Y me alejé de la combinación ganadora
de los reyes y las reinas
y los príncipes y las princesas
para rascarme la pena
por las esquinas del párking
preguntándome de qué vale
tener el récord del mundo en quererte
si cada vez que te beso
me haces un control antidoping.
Puede que me cogiera
con el alma vacía y la vejiga llena
pero al pensar eso
me hubiera meado de risa
si no es por la impertinencia
de una vieja venida del futuro
o de otro planeta:
“Hay que ponerse las pilas”
me escupió la abuela de alguien
- yo es que uso baterías
de esas que ya no se fabrican
y me respondió:
“por internet todo se encuentra”
así que la mandé al siglo 18
a por cerveza.
Sintiéndome vencedor
de la mano decisiva
por fin salimos a la calle,
me ajusté la chaqueta
y me animé un poco.
Ahora que ya no me queda
un pelo de tonto
qué pena,
de listo tampoco.