La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
la más vulgar de las hazañas
el suicidio
extirparte a ti mismo
de ti
El exterminio
la absoluta negación
la anegación del no
el no
la nada
el fin
La palma que se lleva la mano
la mano que se lleva el cuerpo hasta el abismo
el abismo
sin ti
sábado, 16 de abril de 2011
viernes, 15 de abril de 2011
Los sentidos
Habitáis en mi mirada y os comprendo
me dejáis
alguna que otra prueba de que existo
y lo agradezco.
No os conozco
cuando decís que podéis ayudarme
no es el modo de acercaros
si tratáis de ser honestos
no es la forma de enfrentarme a la verdad.
Esperaba
que esto hubiera sido diferente
pero lleva oliendo mal desde hace mucho
y lo mucho que ahora huelo
es lo poco que me olía cuando era pronto.
Y lo siento.
Y ahora siento
que no me agarré a tiempo.
No me agarré a tiempo.
Y estas cosas no suceden porque sí.
Sucedieron los momentos decisivos
y dejé pasarlo todo
y todo dejó de pasar
hasta quedar consumido
emanando el olor que ahora merezco.
No estoy loco
sólo estoy un poco ciego
quiero ver las cosas que no existen
y hago fuerza contra el mundo.
Y respiro.
Me desmayo de la angustia
y me choco contra todo lo que quiero
y no puedo.
No quería
que quedara este regusto tan amargo.
En el fondo
siempre creí que me iba a librar
pero aquí estoy
a punto de la deshonra.
Pretenderéis forzar la última palabra
y sin ella
os dejaré marchar.
me dejáis
alguna que otra prueba de que existo
y lo agradezco.
No os conozco
cuando decís que podéis ayudarme
no es el modo de acercaros
si tratáis de ser honestos
no es la forma de enfrentarme a la verdad.
Esperaba
que esto hubiera sido diferente
pero lleva oliendo mal desde hace mucho
y lo mucho que ahora huelo
es lo poco que me olía cuando era pronto.
Y lo siento.
Y ahora siento
que no me agarré a tiempo.
No me agarré a tiempo.
Y estas cosas no suceden porque sí.
Sucedieron los momentos decisivos
y dejé pasarlo todo
y todo dejó de pasar
hasta quedar consumido
emanando el olor que ahora merezco.
No estoy loco
sólo estoy un poco ciego
quiero ver las cosas que no existen
y hago fuerza contra el mundo.
Y respiro.
Me desmayo de la angustia
y me choco contra todo lo que quiero
y no puedo.
No quería
que quedara este regusto tan amargo.
En el fondo
siempre creí que me iba a librar
pero aquí estoy
a punto de la deshonra.
Pretenderéis forzar la última palabra
y sin ella
os dejaré marchar.
viernes, 25 de marzo de 2011
De noche
De noche lentamente
andan por el campo las parejas,
las mujeres sueltan su pelo,
cuenta su dinero el comerciante,
los ciudadanos leen con temor las novedades
en el diario de la tarde,
niños con los pequeños puños cerrados
honda y suficientemente duermen.
Cada uno hace lo único verdadero,
sigue una misión sublime,
lactante, ciudadano, parejas:
¿y yo, en cambio, yo no?
¡Sí! También mis nocturnos actos
cuyo esclavo soy,
no pueden escapar al espíritu del mundo,
ellos también tienen sentido.
Y voy así, de un lado para otro,
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo,
como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí
(mañana es imposible)
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde.
Hermann Hesse
andan por el campo las parejas,
las mujeres sueltan su pelo,
cuenta su dinero el comerciante,
los ciudadanos leen con temor las novedades
en el diario de la tarde,
niños con los pequeños puños cerrados
honda y suficientemente duermen.
Cada uno hace lo único verdadero,
sigue una misión sublime,
lactante, ciudadano, parejas:
¿y yo, en cambio, yo no?
¡Sí! También mis nocturnos actos
cuyo esclavo soy,
no pueden escapar al espíritu del mundo,
ellos también tienen sentido.
Y voy así, de un lado para otro,
bailo íntimamente,
susurro tontas canciones callejeras,
a Dios alabo y a mí mismo,
bebo vino y fantaseo,
como si fuera un bajá,
siento en los riñones unas molestias,
sonrío, bebo más,
a mi corazón digo sí
(mañana es imposible)
tramo a partir de pasados dolores
un poema, como jugando,
veo rodar la luna y las estrellas,
intuyo su sentido,
siento como si viajara con ellas
no importa a dónde.
Hermann Hesse
jueves, 3 de marzo de 2011
Últimos lazos rotos
"Y los últimos lazos
que me unían
a la vida
quedaron desgarrados
y en pedazos
volaron
por los aires"
que me unían
a la vida
quedaron desgarrados
y en pedazos
volaron
por los aires"
jueves, 6 de enero de 2011
De “pé” a “pá” (Entre nosotros)
Mientras en esta fiesta
se cuela la muerte
pasando inadvertida
y hacemos tiempo
para que se sirva
a su antojo
y todos me felicitan
por ser tan discreto
te contaré
que confundido
y sin confundir
estoy tan verde
que podrías plantarme
en el desierto
y no me secaría
hasta el fin de los días...
Ese deje ingenuo
que me hace sobrevivir
de forma tan torpe.
Esa forma de estorbar
cuando uno no sabe qué quiere.
Dejarse caer sin saber dónde.
Levantarse sin saber cómo.
Y continuar sin saber porqué.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y proseguí: “No quiero molestarte”
después de mucho insistir
A lo que tú, soltaste:
“Pero qué pesado, no me molestas”
Y cerré un paréntesis
donde acababan mis ganas de morir
para abrir otro
donde empezaba
mi miedo a perderte.
(Y esto empezó a ser
más normal... de lo normal.
Tan normal... como otras veces
pero más)
...
Disfrutando de esta velada
estrechando manos
y soportando besos.
Las cosas espesas,
del chocolate ni hablamos.
Mientras nadie se entera de nada
y todos se sirven de todo
te explicaré
frente a un calendario
las veces que te he matado
y si alguna coincidió
en tu cumpleaños
qué más da
si al fin y al cabo
no te importa que sea malo
ni demasiado feliz
y bien podrías plantarme
aquí mismo
que me quedaría tan tieso
como un vegetal.
Ese consuelo que queda
al sentirse repudiado,
de que todos los pecados
sean más leves
por la pena.
Y con sorna, acabes por decir:
“¿Ahora quieres ir al cielo?”
No, sólo quiero largarme de aquí.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y ya perdida del todo
cerraré el paréntesis de antes
para abrir el de siempre.
Ése que adormece.
Como un trámite corriente.
Invitada, con derecho,
a este ático fantasma.
Lleno de amigos y caras.
Y tú una más.. o una menos..
¿es que aún quieres saberlo?
Me hubiera gustado estar contigo
pero de repente, no estabas.
Así pues, disfrutemos de lo que queda
de noche.
Y del último baile.
¡Yo tomaré un “Presidente número dos”!
¡Y cogeré la primera botella para variar
un poco más la realidad!
¡Y brindaremos con “Bortsch”!
Dejaré el discurso por la mitad
todos lo agradecerán
y aplaudirán,
aplaudirán a rabiar.
No habrá niños,
será perfecto.
Será...
De “pé” a “pá”
(Lo que tú y yo sabemos)
se cuela la muerte
pasando inadvertida
y hacemos tiempo
para que se sirva
a su antojo
y todos me felicitan
por ser tan discreto
te contaré
que confundido
y sin confundir
estoy tan verde
que podrías plantarme
en el desierto
y no me secaría
hasta el fin de los días...
Ese deje ingenuo
que me hace sobrevivir
de forma tan torpe.
Esa forma de estorbar
cuando uno no sabe qué quiere.
Dejarse caer sin saber dónde.
Levantarse sin saber cómo.
Y continuar sin saber porqué.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y proseguí: “No quiero molestarte”
después de mucho insistir
A lo que tú, soltaste:
“Pero qué pesado, no me molestas”
Y cerré un paréntesis
donde acababan mis ganas de morir
para abrir otro
donde empezaba
mi miedo a perderte.
(Y esto empezó a ser
más normal... de lo normal.
Tan normal... como otras veces
pero más)
...
Disfrutando de esta velada
estrechando manos
y soportando besos.
Las cosas espesas,
del chocolate ni hablamos.
Mientras nadie se entera de nada
y todos se sirven de todo
te explicaré
frente a un calendario
las veces que te he matado
y si alguna coincidió
en tu cumpleaños
qué más da
si al fin y al cabo
no te importa que sea malo
ni demasiado feliz
y bien podrías plantarme
aquí mismo
que me quedaría tan tieso
como un vegetal.
Ese consuelo que queda
al sentirse repudiado,
de que todos los pecados
sean más leves
por la pena.
Y con sorna, acabes por decir:
“¿Ahora quieres ir al cielo?”
No, sólo quiero largarme de aquí.
De “pé” a “pá”
te lo estoy explicando
(y que esto quede entre nosotros)
Y ya perdida del todo
cerraré el paréntesis de antes
para abrir el de siempre.
Ése que adormece.
Como un trámite corriente.
Invitada, con derecho,
a este ático fantasma.
Lleno de amigos y caras.
Y tú una más.. o una menos..
¿es que aún quieres saberlo?
Me hubiera gustado estar contigo
pero de repente, no estabas.
Así pues, disfrutemos de lo que queda
de noche.
Y del último baile.
¡Yo tomaré un “Presidente número dos”!
¡Y cogeré la primera botella para variar
un poco más la realidad!
¡Y brindaremos con “Bortsch”!
Dejaré el discurso por la mitad
todos lo agradecerán
y aplaudirán,
aplaudirán a rabiar.
No habrá niños,
será perfecto.
Será...
De “pé” a “pá”
(Lo que tú y yo sabemos)
martes, 28 de diciembre de 2010
Asco a las ocho
Masco rúcula
pensando que es tabaco.
Un desorden de ideas me atenaza
mientras escucho
vulgares historias de fantasmas
que no me llego a creer del todo.
Llegó la hora
intento parecer duro
pero me muerdo las uñas
y resoplo de agonía
mientras me cubro
y al final enciendo un cigarro
tras la estantería.
“Ojalá no estuviera aquí”
me repito.
Sólo ha pasado un minuto.
pensando que es tabaco.
Un desorden de ideas me atenaza
mientras escucho
vulgares historias de fantasmas
que no me llego a creer del todo.
Llegó la hora
intento parecer duro
pero me muerdo las uñas
y resoplo de agonía
mientras me cubro
y al final enciendo un cigarro
tras la estantería.
“Ojalá no estuviera aquí”
me repito.
Sólo ha pasado un minuto.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Proyecto de un beso
Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga
te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra
te mataré mañana cuando la luna salga,
y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación
te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.
Leopoldo María Panero
y el primer somormujo me diga su palabra
te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga
te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra
te mataré mañana cuando la luna salga,
y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación
te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.
Leopoldo María Panero
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